Elaboración

Cómo hacer kombucha en casa: tu primer lote paso a paso

El cultivo de kombucha fermenta el té dulce y lo vuelve ácido. Para el primer lote necesitas un iniciador activo, un frasco cubierto con un paño y controles mientras el té se acidifica.

En resumen

Prepara té dulce y deja que se enfríe a temperatura ambiente antes de añadir el líquido iniciador y el SCOBY. Cubre el frasco con un paño; la primera fermentación suele tardar de 7 a 14 días. Prueba a partir del día 5 aproximadamente para seguir los cambios de dulzor y acidez, y revisa las señales de seguridad indicadas más abajo antes de embotellar. Reserva líquido iniciador para el siguiente lote y refrigera la bebida terminada.

Por cada litro de agua, usa unos 5 g de té a granel (2 bolsitas), de 60 a 70 g de azúcar y de 100 a 200 ml de líquido iniciador. Aumenta el iniciador en proporción al volumen del lote; el tamaño del disco de celulosa no indica cuánto líquido necesitas.

Qué necesitas

Para un primer lote de 2 litros, reúne el material de la lista antes de preparar el té. El frasco debe tener espacio para el té y el líquido iniciador, además de margen por encima del líquido. La guía de material para hacer kombucha explica los tamaños de los recipientes y los kits de inicio. Si nunca la has preparado ni probado, qué es la kombucha explica la bebida y su fermentación.

Lista rápida para un lote de 2 litros

TipoQué necesitasCantidad o requisito
IngredienteAgua potable2 litros
IngredienteTé negro o verde sin aromatizar10 g de té a granel o 4 bolsitas
IngredienteAzúcar blanco normal120–140 g
CultivoLíquido iniciador activo200–400 ml, más la capa de celulosa si viene incluida
MaterialFrasco apto para alimentos3–4 litros, con espacio por encima del líquido
MaterialCubierta transpirablePaño de trama tupida o filtro de café, sujeto con una goma
  • Un frasco de vidrio de boca ancha de 3 a 4 litros para esta receta con 2 litros de agua. Mejor ancho que alto, porque el cultivo trabaja en la superficie.
  • Un paño de trama tupida (un trapo de cocina limpio, un filtro de café o varias capas de gasa) y una goma elástica. El paño deja pasar el aire y mantiene fuera a las moscas de la fruta.
  • Té negro o verde sin aromatizar. Sirve tanto a granel como en bolsitas. Para el cultivo principal, elige un té con una lista de ingredientes clara. Prueba Earl Grey, chai, tisanas u otras mezclas en un lote pequeño y separado, y guarda líquido iniciador de reserva en té dulce normal. El mejor té para la kombucha explica por qué.
  • Azúcar blanco normal. Alimenta el cultivo, pero parte del azúcar permanece en la kombucha terminada; la cantidad varía según el lote.
  • Un cultivo de SCOBY activo con líquido iniciador ácido de un lote sano, procedente de otra persona que fermente o de un proveedor. Mide de 100 a 200 ml de iniciador por litro de agua. El cultivo vive tanto en el líquido como en el disco gomoso de celulosa; el disco solo no sustituye al líquido iniciador. Qué es el SCOBY explica la diferencia.
  • Para la segunda fermentación, botellas diseñadas para bebidas con gas, con cierres en buen estado y sin grietas ni bordes dañados.

Usa vidrio o acero inoxidable aptos para alimentos. La acidez de la kombucha puede extraer plomo de esmaltes cerámicos inadecuados; utiliza cerámica solo si sabes que el esmalte no contiene plomo y es apto para alimentos ácidos. Evita el contacto prolongado con metales reactivos y plásticos que no sean de uso alimentario. Un recipiente decorativo o para productos secos puede no servir para fermentar.

Un frasco de vidrio ancho, un cuenco de azúcar, un cuenco de té negro a granel, un plato con un SCOBY en líquido iniciador, un paño y una goma elástica, dispuestos sobre una encimera de madera.

Las proporciones de la kombucha

Mide los ingredientes en lugar de calcularlos a ojo. Esta receta lleva 5 g de té (unas dos bolsitas), de 60 a 70 g de azúcar y de 100 a 200 ml de líquido iniciador por litro de agua. Otras recetas publicadas usan cantidades distintas; al empezar, sigue las proporciones de una sola receta en vez de mezclar varias. La tabla adapta esta receta a tres tamaños de lote.

Tamaño del loteTéAzúcarLíquido iniciador
1 litro5 g (2 bolsitas)60–70 g100–200 ml
2 litros10 g (4 bolsitas)120–140 g200–400 ml
4 litros20 g (8 bolsitas)240–280 g400–800 ml

Usa una receta inicial fiable. El cultivo necesita azúcar, pero la cantidad que queda en la bebida varía. Si quieres probar con menos de 60 a 70 g por litro, redúcelo gradualmente y comprueba que el lote se acidifica con normalidad. Fermentar más tiempo también puede reducir el dulzor.

Usa líquido iniciador activo y ácido. Es kombucha fermentada de un lote anterior sano. Baja el pH del té dulce, aumenta su acidez y ayuda a limitar el crecimiento de microbios indeseados, además de aportar el cultivo. Mide la cantidad de la receta; añadir más líquido no garantiza una fermentación segura ni compensa un iniciador inactivo o contaminado. Comprueba que el lote se acidifica durante la fermentación.

Cómo hacer kombucha desde cero, paso a paso

1. Prepara el té

Hierve el agua y deja el té en infusión unos 10 minutos, como indica la receta de la Universidad Estatal de Colorado. Si calientas solo una parte del agua, añade todo el té medido a esa parte y completa con el agua restante al enfriarlo. Retira las bolsitas o cuela las hojas antes de añadir el cultivo.

2. Disuelve el azúcar y deja enfriar

Remueve el azúcar en el té caliente hasta que se disuelva por completo. Enfría el té antes de añadir el cultivo: espera a que esté a temperatura ambiente, por debajo de unos 30 °C, porque el calor puede dañarlo. Para enfriarlo antes, prepara el té dulce concentrado con la mitad del agua y añade la otra mitad fría, como propone la guía de CSU. Comprueba la temperatura después de mezclar; el agua fría no siempre basta para enfriarlo.

3. Añade el líquido iniciador y el SCOBY

Vierte el té dulce frío en el frasco, mezcla el líquido iniciador medido y añade la capa de celulosa del SCOBY con las manos limpias. Puede flotar, hundirse o quedar de lado; su posición no indica si el lote fermenta con seguridad. Durante la fermentación, el cultivo puede formar una nueva capa de celulosa en la superficie. Comprueba también la acidificación del líquido.

4. Tapa y espera

Sujeta el paño al frasco con la goma. Elige un lugar entre 20 y 26 °C, sin sol directo y con ventilación alrededor del paño. Aléjalo del compost, la fruta estropeada y otras posibles fuentes de contaminación. Anota la fecha de inicio y la temperatura de la habitación, y mantén el paño colocado entre controles.

5. Prueba a partir del día 5

Empieza a probar hacia el día 5 con una cuchara limpia, sin romper la capa de celulosa. Si sigue dulce, deja que fermente más y vuelve a comprobar. El sabor ácido con algo de dulzor puede ayudarte a elegir cuándo embotellar, pero no confirma la seguridad. Desecha los lotes con moho, mal olor o acidificación fallida; no los diluyas para ocultar un problema. Revisa las indicaciones de pH de abajo antes de usar un lote muy ácido como iniciador. Cuánto tiempo fermentar kombucha explica cómo influye la temperatura.

6. Embotella y deja el siguiente lote en marcha

Antes de embotellar, reserva suficiente iniciador para la siguiente receta: de 100 a 200 ml por cada litro de agua que vayas a usar. Guarda la capa de celulosa con ese líquido en un recipiente limpio. Embotella el resto y refrigéralo si vas a beberlo sin otra fermentación. Para añadir fruta y gas, sigue la guía de segunda fermentación y usa botellas resistentes a la presión; un cierre hermético por sí solo no basta.

Sacando un SCOBY de un frasco de kombucha terminada, con un paño doblado y un cuenco pequeño al lado sobre la encimera.

Qué esperar día a día

  • Días 1 y 2: el lote puede seguir oliendo a té dulce, con pocos cambios visibles. A veces aparecen burbujas en el borde, pero su ausencia no indica si la fermentación ha empezado.
  • Días 3 a 5: puede aparecer una capa fina y translúcida en la superficie, a veces con hilos marrones y húmedos de levadura debajo. Pueden formar parte de la fermentación; no confirman que el lote sea seguro.
  • Días 6 a 8: la nueva capa de celulosa puede engrosar y el aroma volverse más avinagrado. Una habitación fría o un cultivo recién sacado del almacenamiento pueden retrasar estos cambios; los plazos son orientativos.
  • Días 5 a 14: las pruebas de sabor permiten seguir la pérdida de dulzor y el aumento de acidez. Combínalas con controles de contaminación y acidificación antes de decidir si embotellas.

Los hilos marrones y húmedos de levadura y una capa de celulosa irregular pueden aparecer durante la fermentación. Si se acumulan capas, qué es el SCOBY explica cómo guardarlas. Las manchas secas y con pelusa requieren otra medida: desecha el lote si encuentras moho. La guía de moho en la kombucha compara su aspecto con el de la levadura y la celulosa; no des por inofensivo un crecimiento desconocido.

Cómo mantenerla segura

El material limpio, un iniciador activo y una acidificación adecuada reducen el riesgo de contaminación. No garantizan que todos los lotes caseros sean seguros, y una capa de celulosa de aspecto normal tampoco lo confirma. La guía del BCCDC citada abajo trata los controles de fermentación, los materiales y el exceso de acidez. Aplica estos controles al preparar y evaluar un lote:

  • Lávate las manos y limpia el material con agua caliente y jabón; acláralo bien. Sigue instrucciones de desinfección adecuadas para los utensilios y las botellas, y evita productos que dejen residuos.
  • Mide el líquido iniciador y comprueba la acidificación. La guía de elaboración del BCCDC recomienda un pH final inferior a 4,2 y no inferior a 2,5. Medir el pH aporta información que el sabor no da, pero no descarta contaminación ni mide el alcohol.
  • Mantén el frasco tapado y el paño limpio.
  • Si ves moho seco y con pelusa, tira el lote entero, cultivo incluido. Nunca lo rasques para seguir.
  • Guarda la kombucha terminada en el refrigerador y abre las botellas con cuidado después de una segunda fermentación.

Errores habituales en el primer lote

  • Calcular el iniciador a ojo. Mide de 100 a 200 ml por litro de agua para esta receta y aumenta la cantidad proporcionalmente cuando prepares un lote mayor.
  • Añadir el SCOBY al té templado. Espera a que el frasco esté a temperatura ambiente al tacto.
  • Cerrar herméticamente la primera fermentación. El cultivo necesita aire, así que usa un paño transpirable bien sujeto; reserva las botellas cerradas para la segunda fermentación.
  • Reducir mucho el azúcar sin comprobar el resultado. Empieza con una receta fiable, haz cambios pequeños y asegúrate de que el lote se acidifica normalmente.
  • Dar por perdido un cultivo refrigerado. El frío lo ralentiza; mantén un hotel de SCOBY activo a temperatura ambiente y prueba un cultivo enfriado en un lote pequeño antes de ampliarlo.
  • Suponer que un lote lento se recuperará en un plazo fijo. Un cultivo enviado o almacenado puede arrancar despacio; comprueba que acidifica el té en vez de esperar un número concreto de lotes.

Por dónde seguir

Para el siguiente lote, consulta la guía de tiempos de fermentación y compara las condiciones de una habitación cálida y una fría. La guía de segunda fermentación explica cómo embotellar para obtener gas y sabor. Para cuidar el cultivo, lee sobre conservación del SCOBY y consulta la guía de moho cuando aparezca algo desconocido en la superficie.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar té verde en vez de negro?

Puedes usar té negro, verde, blanco u oolong, solos o mezclados. El negro suele dar una bebida más oscura y con más sabor a té; el verde suele resultar más ligero. Cambiar el té no permite predecir la duración de la fermentación, así que controla el lote sin suponer que el verde terminará antes. Para el cultivo principal, elige té sin aromatizar. Prueba Earl Grey, chai, tisanas u otras mezclas en un lote pequeño y separado, y guarda líquido iniciador de reserva en té dulce normal.

¿Puedo usar miel, azúcar moreno o un edulcorante?

Empieza esta receta con azúcar blanco para comparar lotes sin cambiar la fuente de azúcar. El azúcar moreno y el de caña sin refinar pueden aportar sabores propios. El jun usa miel con un cultivo mantenido para esa receta; no des por hecho que puedes sustituir el azúcar directamente en esta. Los edulcorantes sin azúcar no aportan el azúcar fermentable que necesita el cultivo y no pueden reemplazarlo al preparar el lote.

¿Tengo que comprar un SCOBY?

Puedes comprar un cultivo activo con líquido iniciador, conseguirlo de otra persona que fermente o intentar formar una capa de celulosa con kombucha natural sin pasteurizar que conserve un cultivo activo. Puede tardar semanas y no todas las botellas comerciales sirven. Un disco visible no indica por sí solo que el líquido esté listo para iniciar un lote. Qué es el SCOBY explica cómo cultivar y evaluar el cultivo.

¿El frasco tiene que estar a oscuras?

Elige un lugar sin sol directo donde puedas mantener una temperatura estable y ventilar el paño. El sol puede calentar el frasco por encima de la temperatura ambiente que anotaste. Una balda de cocina a la sombra puede servir; si usas un armario, comprueba su temperatura y ventilación en vez de elegirlo solo porque está oscuro.

¿Cuánta kombucha debería beber?

No hay una dosis establecida para la salud. La guía de la Universidad Estatal de Colorado propone empezar con hasta unos 120 ml al día, beber abundante agua y observar cómo te sienta. Esa recomendación no establece una cantidad segura para todo el mundo ni tiene en cuenta la acidez y el alcohol de tu lote concreto. Consulta a tu médico si tu salud o medicación afectan a si puedes beber kombucha.

¿Puedo fermentar en continuo en vez de por lotes?

Sí. La fermentación continua usa un frasco con grifo: sacas algo de kombucha y repones con té dulce, dejando una buena parte dentro como iniciador. Es cómoda cuando bebes con regularidad, pero un lote es más fácil para aprender. En kombucha en fermentación continua explicamos el método.

Fuentes

Esta guía se basa en las referencias siguientes. Los puntos sobre salud y seguridad son conservadores a propósito: la fermentación casera varía mucho y ningún artículo puede revisar tu lote por ti.

Estas guías se redactaron con ayuda de IA y las revisó una persona que elabora kombucha en casa como afición.